Apoyo social a RED Q, urgente.

Queridos lectores en esta ocasión mi columna los tiene a ustedes como directos implicados y me refiero a la fallida “protesta” de choferes y “checadores” vs. el Programa RED Q de la semana pasada: ¿Qué no nos hemos quejado hasta el cansancio del caos en el transporte público?  ¿Qué no te indigna que un grupo de activistas con sabe Dios qué interés particular pretendan encender una hoguera para quemar el más serio esfuerzo que se ha hecho en los últimos veinte años para resolver este problema? A mi sin duda y te invito a que te indignes conmigo y protestemos, siquiera mediante esta reflexión, contra los supuestos protestadores.

Más allá de favorecer un partido o un proyecto político de alguien, cuidar, impulsar, apoyar y defender el programa denominado RED Q resulta una responsabilidad ciudadana. Los políticos, aunque lo aprecien así con cierta frecuencia, no pueden solos y cuando la causa es legítima les va mejor con nosotros activos que expectantes viendo pasar la película. Este es un tema legítimo, eminentemente público; un tema sobre el que estoy seguro cada habitante de la zona metropolitana tiene un motivo para opinar y ser escuchado.

Se equivocan quienes pretenden reducir RED Q a un  proyecto personal de nuestros gobernantes hacia el proceso electoral de 2015; nos consideran muy poco como sociedad los que quieren simular que existe una gran animadversión contra el programa de prepago entre los empleados, comisionistas y concesionarios del transporte público. Suena a burla que quieran hacer creer a los chavos y a los padres de familia que RED Q les hará más caro el transporte diario.

Esos del pasado –los del estilo arcaico de negociar con el conflicto– deberían tomarse unos días en alguna capital europea –que con el dinero que operan en sus feudos no creo que les falte– y si no les alcanza pueden quedarse en casa a checar en la red lo que pasó en Bogotá, en Medellín… en León, Gto. Ahí verán cómo es posible –por más que viejos caciques y reyezuelos pretendan—que una sociedad es capaz de darse a sí misma los servicios que merece, por más complicado que pueda ser el reto.

RED Q merece el apoyo social, urgente. Y es que hay que ponernos vivos porque todavía vienen para esta política pública más momentos de conflicto. En las otras etapas de la estrategia (tiene por lo menos otras tres hasta implementación total) se tendrán que replantear las rutas y las frecuencias de paso, lo que obligará a que cientos de carros tengan que salir de circulación de tal manera que el transporte se vuelva eficiente para el usuario y rentable para la empresa de los concesionarios y sus empleados. Para que los carros no vayan al 40% de su capacidad como pasa hoy…

Viene después una etapa de reacondicionamiento de la infraestructura, paradas, andenes y centrales de conexión regional así como un cambio de las reglas de operación del sistema; esto sin duda traerá incomodidades temporales a los usuarios y a todos los demás que circulamos las calles.

Mientras todo eso pasa, dentro del gremio se tendrá que dar un proceso de cambio radical, un reacondicionamiento cultural para transformar al chofer en operador y enseñarle al usuario que en Querétaro el transporte ya no va más al pasajero; que pasamos a la práctica que el pasajero va al transporte, este llega a tiempo, se detiene siempre en el mismo lugar y va calmo porque el negocio está seguro.

Por eso mis queridos lectores entérense, indígnense si es necesario y defendamos este programa que dicho sea de paso no es infalible y debe ser transparente en todo momento para que todos sepamos cómo va, en que va y a dónde va. He dicho…

Gracias a todos los que se han dado un tiempo para mandarnos un mensaje a gbm@hacerciudad.com.mx y  que se dan un tiempito para ver la página de Facebook Hacer Ciudad sigan haciéndolo!!

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