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¡¡¡Ahi va el agua!!!

Por MNU y Lic. Gabriel Ballesteros Martínez
Entre la resistencia de algunos y los infundados rumores sobre  la calidad del agua que trae a la sedienta zona metropolitana de la Ciudad de Querétaro, el Acueducto II por fin inicio actividad. ¿Una novela con final feliz? Puede decirse que sí, a pesar de las mil broncas, anécdotas y muchos, muchos momentos de tensión. Casi dos mil setecientos millones de pesos y un poco más de 6 años después, por fin se puede decir… ¡Ahí va el agua!
Qué lejos se ve aquel 15 de diciembre de  2004 cuando se firmó el convenio original para la construcción del Acuaférico, el Sistema Celular de Distribución y lo que por entonces sería una breve línea de conducción desde las comunidades de Quiotillos y La Noria, fuentes de abastecimiento de donde originalmente se traería el agua a la Ciudad.
 

Qué tiempos aquellos… Francisco Garrido mostraba, como escribiera Don Daniel Cosío Villegas, su estilo personal de gobernar e iniciaba a tambor batiente su administración derribando el CRIQ del Ing. Loyola. Por su lado –literalmente– Armando Rivera gobernaba firmemente la capital (“con, sin y a pesar” de la dirigencia panista de entonces); Luis Vazquez acababa de reparar Carrillo de las lluvias de 2003; repetía en la CEA Manuel Urquiza y José Luis Covarrubias iniciaba entre otras obras los Paseos Constituyentes y San Juan. Insisto, qué tiempos aquellos…
El Marques de la Villa del Villar del Águila hubiese quedado atónito con las cifras del Acueducto II: tan solo sus caminos de operación ocupan una superficie de 310,640 m², haciendo una superficie total de 759,224 m². Ocupando un derecho de vía de 372,000 m², el mega tubo viene de más de ciento veinte  kilómetros de distancia hacia la zona conurbada de la Capital en un trazo que recorre de noreste a suroeste gran parte del territorio del Estado de Querétaro, cruzando el parteaguas continental que forma a las cuencas del Río Pánuco y del Lerma que llega hasta el Lago de Chapala. Ante estas dimensiones,  qué pequeños parecieran ahora los  arcos que dirigió Don Juan Antonio de Urrutia y Arana.
Al igual que el Centro de Congresos, el Acueducto II significa futuro  y alternancia democrática; solo que en este caso, su altísimo costo nos debe dejar una lección adicional: si no planeamos el desarrollo y si no usamos y reusamos correctamente el agua, dentro de 30 años posiblemente tengamos que traerla pero ahora quizá de otro país. La obra si bien es un orgullo para ciudadanos y gobierno, también, si se quiere, es un discurso de la ligereza con que hemos tratado este vital recurso por décadas. Es un discurso sobre el centralismo con que hemos visto desde hace cuarenta años el crecimiento del Estado de Querétaro y un carísimo mensaje de alerta. ¿Qué más señales se requieren para consolidar la idea de fundar ya el Instituto de Planeación y Ordenamiento Territorial? 
Esta gran obra deja algunos heridos en el camino; como el Ingeniero León Bañuelos o las comunidades del Estado de Hidalgo que piden se les cumplan acuerdos. Es tiempo de cerrar expedientes. La expectativa de que los problemas se acaban con el primer chorro de agua suena ilusa. Al nuevo Acueducto habrá que gestionársele con mimo por parte del Secretario de Gobierno, pues su operación estará bajo la lupa y no exenta de travesuras tanto físicas como políticas.
Después de la tan anhelada apertura de la llave,  es el momento de consolidar la estratégica reparación del acuífero del valle de Querétaro, dando absoluta prioridad al tratamiento de aguas urbanas y al mejoramiento del gasto agrícola; es tiempo de pensar que no hay dinero ni manantial que aguante el derroche y el irresponsable crecimiento de la mancha urbana de la zona metropolitana. Es tiempo de verticalizar y redensificar la Capital y de impulsar la consolidación de nuestras ciudades medias al interior del Estado, aunque hoy a algunos empresarios  no le parezca tan atractivo. 

No dejen de vernos en www.radiociudadypoder.com los miércoles a las 6 p.m. donde mi amigo el Arq. Jorge Vazquezmellado Zolezzi y este columnista debatimos en plan muy a gusto sobre urbanismo y gobernabilidad.    Gracias por sus mensajes y comentarios en el blog hacerciudad1.blogspot.com todos son bienvenidos especialmente los que critican. También los invito a unirse a la página de Facebook Hacer Ciudad y a mandarme sus mensajes al mail hacerciudad1@gmail.com.