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Loyola y Rivera desde sus propuestas urbanísticas

Por MNU y Lic. Gabriel Ballesteros Martínez
Terminaron las campañas en el Municipio de Querétaro y de todo lo que escuche, leí y pude alcanzar a entender en materia de desarrollo urbano, ordenamiento territorial, política de suelo y desarrollo institucional para la planeación, esto es lo que resumo:
Armando Rivera centró el debate en su propuesta de municipalizar el agua, propuesta que me parece retrograda, que no ilegal aclaro, cuando la tendencia en las urbes del mundo y del país, como la Zona Metropolitana de la Ciudad de Querétaro, es crear servicios a esa escala en lugar de celularizar la administración del servicio en cada municipio conurbado. No me quedo claro como es que en verdad pueda afirmar que resulten más baratos a la ciudadanía los litros que consume y eso se refleje en su recibo; el costo del financiamiento y el mantenimiento de la infraestructura en una ciudad tan extendida como la nuestra simplemente no lo soportaría la administración municipal.  
Por otra parte, a este respecto externé mi opinión incluso en diversos medios, en el sentido de que tengo antecedentes de que la verdadera intención que ha tenido Armando desde hace años es concesionar la administración del agua a una empresa privada, como ya se lo propuso en 1998 a Ignacio Loyola siendo Secretario de Desarrollo Económico, lo que me deja inquietudes particulares en cuanto a la negociación que esto implicaría y el tiempo de implementación que obligadamente tendría. En este contexto veo lejano que alguien pueda llegar a pagar 20% menos en su recibo de forma inmediata. Bueno, ni siquiera lo veo posible en los tres años del periodo constitucional. 
Propuso también regalar 10,000 bicicletas al año, lo que me dejó la imagen de 10,000 peligrosas pistolas cargadas si este número de néociclistas comienzan a convivir en el primer año de gobierno con el sistema de transporte colectivo que tenemos –sin exagerar uno de los más desordenados del planeta—y es que por más veloz que sea la administración ni está el dinero ni suena democrático gastar el dinero público de ese modo.
Luego del encuentro en el ITESM corrigió y agrego a la propuesta construir 100 kilómetros de ciclovía pero aun así no me queda claro dónde esta el espacio urbano para esa cantidad de área dedicada y si en verdad hay un estudio serio detrás de su urgente propuesta.
Por lo que ve a los cambios de uso de suelo, se limitó a decir que esos los pide la gente y los autoriza el cabildo (¿?). La más clara de todas sus propuestas, para mi gusto, fue la de declarar más zonas reservadas (con macetita virtual incluida); sin embargo más bien me supo a una suerte de antídoto obligado para vacunarse de los antiguos y presentes señalamientos que pesan en su contra, en sentido de que su Ayuntamiento (2003-2006) le cambio el destino a más de 12,000 hectáreas.   
Por el otro lado está el foro de expertos organizado por el candidato Roberto Loyola donde hombres y mujeres prestigiados del urbanismo ayudaron al candidato priista a –con una mayor conciencia colectiva y una visión integral de la agenda urbana que debemos abordar– plantear las bases de lo que sería una política de amplio espectro para atender el desorden urbano en que actualmente está el Municipio de Querétaro. Sin prisas y con rumbo.
En materia de planeación urbana, el candidato se comprometió con el gremio de urbanistas a impulsar una gestión adecuada de la metropolización, así como a planear y regular el suelo considerando la conurbación con El Marques y Corregidora. Pero sobre todo se comprometió a rescatar el IMPLAN creado y luego dejado morir por el mismo PAN.
En materia de infraestructura se hizo un compromiso con una agenda en materia de conectividad y se puntualizaron cuatro obras viables relevantes; deliberó la forma como deben ser inhibidos y atendidos los asentamientos irregulares y comprometió la creación del Observatorio Urbano.
Por otro lado, atendiendo a la problemática de una ciudad fragmentada como la que tenemos, se hizo el compromiso de impulsar una política de ordenamiento en sentido de llenar los muchos vacíos urbanos existentes, antes de habilitar más suelo nuevo; señaló que no se aceptará más espacio público residual y pedirá calidad tanto en la obra privada como en las donaciones que terminan en el patrimonio municipal.
En materia de sustentabilidad se comprometió a mantener una política activa de protección y declaración de más reservas de suelo urbano y a procurar un balance en el Centro Histórico en materia de bares y restaurantes. Para la movilidad ofreció inversión en banquetas e infraestructura para el ciclista, incluyendo la reubicación recién hecha en Av. Universidad, así como apoyar el programa de reordenamiento del transporte público iniciado cuando fue Secretario de Gobierno estatal.
De todas sus propuestas, la que sin duda me dejó mayormente entusiasmado, es la de impulsar los reglamentos municipales que se deben desprender del Nuevo Código Urbano, pues a él no le parece que viole la libertad municipal ni le incomoda (como a su adversario Armando Rivera…) la Procuraduría del Medio Ambiente y el Desarrollo Urbano a punto de nacer.
Terminaron. Tan-tan. Ahora todos a votar. ¿Ya sabes dónde es tu casilla?
Gracias por sus comentarios a Hacer Ciudad en Facebook, al blog hacerciudad1.blogspot.com y al mail hacerciudad1@gmail.com   

Acto de Publicación del Nuevo Código Urbano

Intervención del Maestro en Arquitectura y Nuevo Urbanismo y Abogado Gabriel Ballesteros Martínez durante el evento de Aniversario del Periódico Oficial “La Sombra de Arteaga”, evento en que fue presentado el Periódico Oficial No. 27 de este año que contiene el Nuevo Código Urbano para el Estado de Querétaro. Archivo Histórico Madero 70, Ciudad de Querétaro. 31 de mayo de 2012

 

Lic. José Eduardo Calzada Rovirosa

Gobernador Constitucional del Estado de Querétaro

 

Sra. Sandra Albarrán de Calzada 

 

Sras. y Sres. Legisladores de la LVI Legislatura del Estado

 

Funcionarios públicos:

 

Señoras y Señores:  

 

Honorables miembros del presídium a quienes respetuosamente pido comprensión en obviedad de repeticiones: 

 

Ciertamente el día de hoy hay mucho que celebrar. 

 

Como abogado celebro el aniversario de nuestra Sombra de Arteaga;  herramienta esencial del sistema jurídico queretano que en cada publicación significa el refrendo a nuestra convicción de vivir en un país de instituciones. 

 

Estimo doblemente este día como un día histórico, dado el relevante contenido del Periódico Oficial de hoy, que más allá de un texto legal, este día contiene expresa una muestra de madurez que entre todos nos hemos obsequiado: la oportunidad de volver al barrio, a la ciudad compacta; la oportunidad de hacer ciudad.

Este 31 de mayo quedará inscrito como el día en que volvimos a aceptar un compromiso con nuestro hábitat y con nuestros ecosistemas; como el día en que todos renunciamos voluntariamente a vivir en el constante riesgo futuro de vivir sin agua; como el día que rescatamos la vida institucional del desarrollo urbano. Este será celebrado como el día en que dimos el primer gran paso hacia la sustentabilidad efectiva de las ciudades del Estado de Querétaro.

 

Señor Gobernador, agradezco cumplidamente la oportunidad de haber sido invitado como orador ciudadano y con toda humildad le digo que es un honor representar a tantas y tantas calificadas voces que durante más de 12 años dialogaron por una nueva ley urbana. 

 

Hablo hoy por quienes preocupados por el desmedido aprovechamiento de nuestros recursos naturales, señalaron el peligro y pelearon por la razón. 

 

Hablo también por los que de manera legítima asumen la nada sencilla empresa de construir y aun así se arriesgan. 

 

Hablo por los que desde su trinchera, en sus despachos o en la academia consideran y pugnan porque nuestras ciudades sean más cómodas, más hermosas, mejor conectadas, pero sobre todo más incluyentes. 

 

Hablo por todos los que no deseperanzaron y que hoy queremos impulsar ciudades con escala humana. Hablo también por los que anhelan un hogar, más que una casa; por lo que queremos plazas y parques y por los que sentimos un inmenso orgullo cada vez que paseamos junto a las casonas señoriales o contemplamos nuestro Acueducto orgullosos al volver de otras latitudes.  

 

Celebramos la llegada de los observatorios; de la nueva procuraduría del medio ambiente y el desarrollo urbano. Estese seguro que recibimos comprometidos los nuevos mecanismos de control del uso del suelo; pero más celebramos Señor Gobernador, que con el decreto que hoy firmó se le haya devuelto la voz al mejor urbanista, al mejor planeador que tiene Querétaro: a su gente. 

 

Con esta reforma termina, estamos seguros, un periodo de excesiva discrecionalidad y dispersión presupuestal; pasaremos a un periodo de reconstrucción de acuerdos, de reglas y seguramente pronto comenzará a notarse la restructuración espacial de Querétaro.  

 

Llegó el momento de garantizar con acciones presentes la recomposición del tejido social y detener la fragmentación tanto de la Zona Metropolitana de la Ciudad de Querétaro  como de la Ciudad de San Juan del Río. 

 

Llegó el momento de distribuir nuestro desarrollo más allá de la carretera 57; consolidar Bernal y Tequisquiapan; impulsar el semidesierto y la Sierra Gorda. 

 

El instrumento que hoy nos entrega hará posible decidir con transparencia donde respetar la naturaleza y donde intensificar nuestro crecimiento. Nos dará reglas claras para modificar la vocación del suelo o para proteger la vida vecinal. Ahora será posible fortalecer el condominio vertical y garantizar que la ciudad no sea un conjunto de islas. Pero lo que en verdad lo hace bueno, es que lo podremos hacer entre todos. 

 

Estimados queretanos, mujeres y hombres que hacen ciudad: Estamos en la lista de las ciudades más anheladas de America Latina; la más atractiva del país sin duda. No es una opción decirle a otro mexicano que no busque seguridad en esta tierra, por tanto a cada quien le toca un sacrificio particular:

 

A unos quizá disminuir ganancias o lograrlas con diseño y diferenciación. A nosotros los ciudadanos nos tocará participar, presentar proyectos y proponer alternativas. Ya no se va a valer solo quejarse.

A las autoridades y a quienes ejercen la política los invitamos a conceder una oportunidad a la práctica de un urbanismo con sentido humano; es tiempo de concertar intereses y alejarse de las tentaciones. 

 

Juntos podemos planear con la única orientación que vale, la orientación de darle a esta hermosa tierra un futuro esplendoroso y todos vamos a salir ganando. Por todo lo anterior, yo como ciudadano le doy la bienvenida este bien pertrechado Código Urbano modelo 2012, que tiene tamaño para darle batalla a ciudades con aspiraciones 2050.

Felicidades a todos. Muchas gracias.  

¿Armando un peligro para el suelo?

Por MNU y Lic. Gabriel Ballesteros Martínez
La intención de Armando Rivera de interponer una controversia constitucional en contra del nuevo Código Urbano es una muestra inequívoca de su rebeldía institucional y de la ligereza con que suelta declaraciones cuando se percibe atacado sin importarle lo importante, lo que en verdad es trascendente para los queretanos: tener una nueva ley que ponga orden y garantice la sustentabilidad de nuestras ciudades, más allá del color y de quien nos gobierne.  

 

(Foto Periódico Plaza de Armas)

No siendo Armando abogado, quiero suponer que alguien le ayudó a revisar el Dictamen aprobado en el Pleno el pasado 16 de mayo. Flaco favor le hizo quien le echó a andar la voz de la paranoia. No puedo explicarme de otra forma su “análisis” y la conclusión a la que llega cuando dice que la reforma urbana resta facultades al  municipio o que la Procuraduría del Medio Ambiente y el Desarrollo Urbano que vendrá, es un “medio de control” del gobernador a los presidentes municipales.  

 

El Artículo 118 dice que la nueva Procuraduría tiene por objeto recibir y canalizar ante las autoridades competentes, las quejas y denuncias de la ciudadanía por la inobservancia de la normatividad aplicable en el Estado, en materia de desarrollo urbano, ordenamiento del territorio, en cualquiera de los tres órdenes de gobierno, así como vigilar y proteger el medio ambiente en la Entidad, y en su caso, aplicar las sanciones correspondientes ¿Que querrá Armando? ¿Qué no exista un policía? ó ¿Qué el vigilante dependa de cada Presidente Municipal?…

 

Entre las facultades que los diputados asignaron a la nueva Procuraduría está la de asesorar (a ciudadanos y autoridades) y hacer recomendaciones; solicitar información y encausar ante las autoridades (municipales) las quejas y denuncias ciudadanas; promover actividades académicas de investigación en materia urbana y capacitar a los servidores públicos; en su caso, denunciar ante el Ministerio Público las acciones y conductas que aprecie atentatorias de las leyes y los reglamentos en materia de desarrollo urbano y medio ambiente. ¿Dónde está la amenaza a la libertad municipal?… o que ¿estarán equivocados los otros 20 estados de la República que tienen una instancia similar?

 

Su declaración me deja pensando ¿como ve Armando la relación Gobierno del Estado–Municipio? Quizá áspera, como la vivió con el Gobernador Garrido. Quizá quiera una ínsula Barataria… Yo pienso que hay que tener memoria; por andar metiendo controversias en 2003 resultó que en 2008 se perdió el control de los suelos donados al Municipio por los desarrolladores y en lugar de que se volvieran parques, escuelas o algún otro equipamiento, terminaron vendidos, malbaratados, para pagar la nómina y el Parque Bicentenario.

 

En fin, con eso de que en política todo es relativo, no vaya a ser que los ahora municipalistas, luego –si Dios les concediera el milagrito– quieran volverse estatalistas. Lo cierto es que el Municipio no dejará de mandar en el suelo; la Constitución le concede esa facultad –de conformidad con las leyes federales y estatales—y suya seguirá siendo. 

 

No dudo que la redacción de algunos artículos del nuevo Código Urbano pudiera haber quedado mejor y quizá merezcan una pulida en el futuro. No hay redacción perfecta. Pero de lo que si estoy convencido es que no es sano contaminar su advenimiento con declaraciones superficiales cuyo trasfondo deja lugar a la suspicacia; preocupa que el candidato pudiera estar armando un peligro para nuestro suelo.  

Nuevo Código Urbano: Cita ineludible e impostergable

Por MNU y Lic. Gabriel Ballesteros Martínez
La LVI Legislatura tiene un compromiso ineludible e impostergable; no es tan solo llevar al Pleno del Congreso y aprobar la Iniciativa de Nuevo Código Urbano presentada por el Titular del Ejecutivo; es darle cerrojo a un periodo de desmanes urbanos y permitir el advenimiento de una propuesta legislativa moderna y completa garante de un futuro sustentable, que induce el perfeccionamiento de la vida municipal y permite a los ciudadanos participar en el proceso de planeación y control del uso del suelo.
No hay pretexto, ya no cabe el cálculo político ni los intereses particulares; las Señoras y Señores Diputados, tanto titulares como suplentes recién desempacados tienen una cita con la historia moderna de Querétaro y con la obligación de terminar más de 15 años de consultas, foros y deliberaciones: darle por fin a Querétaro la oportunidad de tener la base legal para una visión única y a la vez compartida de su futuro. Es ahora, es ya.
Salvo aquellos que representen a los que quieren que el modelo siga igual, puede esperarse que se de el consenso. Entre otras cuestiones de la mayor relevancia, la Iniciativa permite a los regidores tomar su justa dimensión. Asumir un tamaño normal donde al tiempo que el Artículo 115 se pueda vivir a plenitud y sean capaces de definir el destino del suelo, esto suceda dentro del marco de un sistema de planeación diseñado entre todos y por encima de todos.
Y es que hay que decirlo, la urgencia de esta reforma no es gratis pues durante los últimos años ha llegado hasta el límite del escándalo el ejercicio abusivo e indiscriminado de estas facultades. Para los inversionistas y los desarrolladores, agentes con un valor prioritario, la Iniciativa significa un marco legal cierto, descifrable, con garantías.
Salvo aquellos que quieran seguir especulando con el suelo y que pudieran sentir una amenaza, el Nuevo Código Urbano traerá entre otras bondades la apertura de nuevos mercados: la vivienda vertical, la regeneración de la superficie ya urbanizada de Querétaro y la posibilidad de aprovechar los vacíos urbanos mediante la inserción de ventajas fiscales que incluso incidirán en la estabilización del valor del insumo primordial.
Para nosotros, los de a pie, el Nuevo Código Urbano traerá un nuevo derecho: nuestro Derecho a la Ciudad; que se traduce en nuestra posibilidad efectiva de exigir orden; de tener un mejor transporte, de disfrutar una mayor conectividad; pero sobre todo de contar con una mejor infraestructura, espacios públicos y vivienda de calidad. Todo eso está en juego esta semana.
Hace dos años inicié esta columna con diversos objetivos pero sin duda el principal fue impulsar el proceso de reforma a nuestra legislación urbana. Ahora, si todo sale como se espera, seguirá el momento de recrear los reglamentos municipales y procurar que los Ayuntamientos detallen libremente la manera como en cada uno de sus territorios debe aprovecharse el valioso y casi irrepetible recurso suelo.
Vendrá el momento de construir la Procuraduría del Medio Ambiente y el Desarrollo Urbano, de insertar el Instituto de Planeación dándole una estructura ciudadanizada abierta y democrática.
Vendrá el momento de construir los acuerdos de la vida metropolitana de la Ciudad de Querétaro y la oportunidad para San Juan de Río, Jalpan y Cadereyta para asumirse como el eje del futuro de la Entidad, en armonía con los distintos municipios del centro, la sierra y el semidesierto; sinergía hasta hoy trunca por falta de una planeación integral del desarrollo.
Por tanto, señoras y señores legisladores, la que tienen es una cita con la próxima generación… no la defrauden.

Cuando el futuro nos alcance (primera parte)

Por MNU y Lic. Gabriel Ballesteros Martínez

Con miras a la próxima elección municipal, el futuro de la Zona Metropolitana de la Ciudad de Querétaro es una incógnita en todo el sentido de la palabra. Sin una visión de largo plazo compartida entre los municipios conurbados; sin un acuerdo político en materia de planeación y, sin un control efectivo de las decisiones sobre la obra pública, caminamos de nuevo sin rumbo claro, a la selección de los alcaldes que tendrán para gastar cerca de 4,500 millones de pesos entre el 2012 y el 2015.

¿Que esperar ó más bien dicho que pedir? Las precandidaturas son tan abundantes que las filas llegan a Conin. En la baraja de personajes parece que hay de todo: los necios ambiciosos; los nostálgicos del poder que quieren más; los nuevos políticos emanados de la sociedad civil organizada y los de siempre, que acostumbrados a mandar piensan que si no son ellos, será alguien que puedan controlar.

De acuerdo con nuestro sistema electoral –se supone— son los partidos los que deben preparar una plataforma o propuesta electoral; y para ello consultar a sus militancias. Supuestamente también, para eso les damos financiamiento público, de tal manera que permanezcan en contacto con el pueblo y puedan saber que queremos; sin embargo, subyace la pregunta: ¿algún partido estará preparando un proyecto de política urbana para la Ciudad?…

Como no lo creo pero me encantaría estar equivocado, los invito a estar pendientes, pues ya pronto llegará el día que los próceres partidistas y los candidatos tendrán que decir esta boca es mía, y se darán cuenta que contrario a otras ocasiones, la gente estaremos muy atenta a escuchar que visión se propone de la ciudad, del uso del suelo y de la inversión en obra pública.

Ya no queremos que se repita la historia de los presidentes municipales actuales, a quienes el futuro ofrecido en junio de 2009 se les ha vuelto un presente incómodo que les quita el sueño, que los domina y los desespera. Es un futuro que los ha alcanzado, mientras su proyecto original se disuelve de reunión en reunión y de discurso en discurso, igual que un alka seltzer en medio vaso de agua.

Las experiencias con el Gobierno de Francisco Garrido y los gobiernos de la Capital de Armando Rivera, Manuel González Valle y Francisco Domínguez (aun en proceso) nos han enseñado que si no nos ponemos abusados, la ciudad se nos puede salir de control definitivamente y después no habrá dinero que alcance para volverla a zurcir con mega puentes o “soluciones” de todo tipo.

Y es que hay que ser francos, hoy –a toro pasado– cuestionamos la falta de transparencia con que se manejaron la Ciudad de las Artes, el Fray Junipero o el Bicentenario. Nos hemos puesto muy comparativos con el avance del Distribuidor Capital, pero la verdad cuando hemos tenido la oportunidad, pocos muy pocos han levantado la mano para señalar, más allá de corruptelas (que es otro cantar), que en lo urbano las obras resultan –por una o por otra razón– carentes de soporte social efectivo, calidad o pertinencia.

Aquel que quiera el voto, vaticino ya no le será suficiente comprarse una militancia, o atemorizar a los grupos con su supuesto músculo electoral. El que quiera gobernarnos tendrá que demostrar claramente cuál es su verdadero propósito; para qué quiere ser uno de los presidentes municipales de la metrópoli y ganarse con propuestas serias y posibles, la oportunidad de ejecutarlas.

Gracias a todos los que siguen esta columna, pues cada que nos envían un mensaje se sostiene el entusiasmo. Los invito a seguir el programa Hacer Ciudad durante el mes de junio por www.radiociudadypoder.com donde haremos un recorrido por la historia de nuestro urbanismo a través de los gobernadores de Querétaro sus obras atinos y desatinos.

De los Bigotes del Tigre o el “Tánganazo”

Si la semana pasada sugerí que pusiéramos las barbas a remojar, esta semana la idea que recomiendo es no tocarle los bigotes al tigre, si es que no lo quieren despertar. Y es que con la serie de declaraciones sobre el Tangano, nuestra élite gobernante está jugando “x games” pre pre-electorales, de los que nadie saldrá bien librado si la tónica es cuestionar la forma como se ha manejado el suelo y la obra pública en los últimos trienios municipales y sexenios estatales.

A quien haya tenido la ocurrencia de iniciar la serie, deberían enseñarle lo que significa el “efecto dominó”. El cuestionamiento de fondo es la gobernabilidad misma, más allá de la sustentabilidad ambiental, que es de suyo básica. La pregunta es, si lo público es realmente público o Querétaro es tan solo un feudo temporal de aquellos que juegan a gobernarnos.

Las bravías notas sobre la reversión de los suelos en el Cerro del Tángano hacen cuestionable el presupuesto que destinamos al IMPLAN del Municipio de Querétaro. Hacen dudar razonablemente sobre la probidad del trabajo técnico de Vicente Suárez de Miguel y Ricardo Alegre; sugieren que no es tal la experiencia aplicada de Fernando González y Miguel Angel Bucio; ponen a juicio no solo las cualidades directivas de José Luis Covarrubias y de Luis Vazquez, sino la capacidad en general de quienes los nombraron.

Estas notas formidables, no solo exponen la simplicidad con que se preparan los arreos para la contienda electoral de 2012; nos ponen a pensar si Sergio Chufani tiene los asesores correctos pues de alguna manera se llegó a la decisión de concluir el Querétaro Centro de Congresos; mega equipamiento urbano con el que inexorablemente –en la vida real– más allá de lo que diga un Plan Parcial de Desarrollo o las cuestionadas autorizaciones de 2005, se cambió para siempre la vocación de los suelos inmediatos en la meseta del Tángano.

Después de tantos dimes y diretes, lo de la semana pasada a los ciudadanos nos deja confundidos. Ya no sabemos que es peor: si las decisiones urbanísticas tomadas a la ligera o los golpes intuitivos de quienes sujetan o quieren sujetar el bastón de mando.

Hemos elogiado en este espacio la continuidad democrática significada en el centro de convenciones y en el Acueducto II; sin embargo, ahora parece que no hay tal concordia como la expuesta semanas atrás. Es evidente que si hay reversión, el acto será en si mismo expropiatorio y tendrán que venir las indemnizaciones. Se antoja difícil más no imposible, lo que sí sería interesante escuchar es quien las va a pagar… ¿otra vez todos nosotros?…

Este largo fin de semana debe haber puesto a todos en alerta. La iniciativa privada, el gobierno estatal, el equipo armandista “remasterizado” y los que quieren que se caiga; los que ahora tienen una chamba y se les olvidó lo que hicieron en otra. Los que sienten que si no hacen ruido nadie los va a tomar en cuenta y los que siempre se andan acomodando. Para todos vaya otra respetuosa sugerencia… no se exhiban. Al cuestionar el fondo del pasado, hacen evidente lo que muchos ciudadanos le han señalado al Estado por años: NO HAY PLANEACIÓN ni forma de lograrla con el actual y antidemocrático marco institucional. Ese, si es un grave problema social que atender y con muchos votos de por medio.

Por si no lo percibieron, los inversionistas solo ven esta refriega como una señal de alerta. Un foco amarillo de gobernabilidad y una amenazante señal contradictoria. No se necesita ser muy vago para saber que las jugadas de tres bandas solo funcionan cuando las orillas de la mesa están bien tensas; en el caso que nos ocupa, quien escogió esta arena para hacerse notar, podría terminar rompiendo el paño en célebre pifia.

P.D. Ya con el Código Urbano en la Legislatura no hay pretexto para que no se exponga abiertamente su contenido. Usted que si sabe de urbanismo está convocado al debate. Así sea…

Gracias a todos por sus mensajes al mail hacerciudad1@gmail.com

Agenda Urbana 2011

2010 pasará a la historia reciente de Querétaro como el año en que el Gobierno del Estado demostró cómo se puede hacer obra pública bien, rápido y a costos razonables. Obra pública hecha por queretanos, bien planeada en lo financiero, ejecutada con precisión y sin causar más molestias a la población que las indispensables. Conectividad ha sido la idea central: el Distribuidor Bicentenario,  el Paseo de la República y el puente Josefa Ortiz de Domínguez son los tempranos iconos de la nueva dimensión de la zona metropolitana;  reflejan inobjetablemente,   una evolución absoluta en la gestión administrativa y en la toma de decisiones sobre el desarrollo urbano.
A otra escala, una mucho menos pública y más para enterados,  será también el año que marque el sexto intento fallido por modernizar el Código Urbano que nos rige desde 1992. Un fracaso — hasta el momento– que no tiene paternidad reconocida y que sería injusto endosarle exclusivamente al Secretario Chufani o al Diputado Juan José Jiménez. Presidentes municipales y  regidores;  colegios y cámaras; consejos de concertación y  academia;  los grandes desarrolladores y los ciudadanos que participamos profesionalmente,  tenemos una asignatura pendiente en  2011. La gran disyuntiva sigue ahí: reforma integral o reglamentación del Código actual con breves reformas en su texto.
Este año que se acaba, también pudiera ser recordado como el año en que el comercio en la vía pública volvió a convertirse en un factor de riesgo para la gobernabilidad del Municipio de Querétaro. Este columnista considera que si el año próximo no se toman medidas más severas respecto de la ubicación, gestión y manejo de los casi  60 tianguis que tenemos en la macha urbana y los más de nueve mil comerciantes que ejercen esta actividad económica, podrían reaparecer síntomas de un desequilibrio en este sector.
Así como la obra pública ha sido una fortaleza, las acciones para conformar una verdadera planeación participativa y construir una cultura de la urbanidad,  son la  gran área de oportunidad. Quien quita y los reyes nos traigan un Instituto de Planeación Territorial  o una Procuraduría Urbana, pero si no es el caso, tenemos muchas reglas que revisar a nivel municipal y algunas nuevas que diseñar para controlar el aprovechamiento del recurso suelo  y frenar  tanto la especulación como las decisiones arbitrarias de los ayuntamientos. Es impostergable el debate que lleve al  rediseño de los procedimientos que se usan para medir el impacto ambiental en relación al impacto social; las escenas como la de Peña Colorada y las misteriosas circunstancias que rodean Ciudad Maderas deben erradicarse con transparencia. Los secretarios y directores de los tres municipios conurbados tienen que darse tiempo para crear iniciativas y no solo atender el día a día. Es tiempo de pensar y actuar  en metropolitano.
De la misma manera,  la  agenda particular de estos funcionarios debe incluir la revisión de la figura de las asociaciones de colonos,  de tal manera que se induzca a la planeación participativa en lugar de  colisionar con estas organizaciones cada cambio o ampliación de  giro o cuando un nuevo uso de suelo se percibe nocivo.  
Si la reforma al Código se sigue postergando, los Ayuntamientos no tienen excusa para reglamentarlo y los temas abundan: hay que revisar y definir los criterios sobre plumas de control de acceso en fraccionamientos, garitas para seguridad privada que se instalan sobre camellones y suelos donados; es pertinente también revisar los criterios para aprobar o negar la  concesión en comodato de parques y jardines a las organizaciones vecinales. Urge replantear el método de la entrega recepción de fraccionamientos. Si queda tiempo, 2011 puede ser el año en que inicie efectivamente la reubicación del la Central de Abastos, tema que se ha dejado de lado en tres administraciones municipales y por qué no, soñar que se puede por fin desarrollar el tercer carril bajo los Arcos.
La  agenda urbana  2011 de los señores Diputados,  también es rica en oportunidades. Las iniciativas en materia de transporte del Diputado Aguilar deben ser consumadas, pues aun y su desencuentro permanente hasta con su fracción, las ideas son dignas de análisis,  aunque sea para desecharlas y con ello producir un nuevo debate,  pues el tema no está siendo abordando con la profundidad que se necesita. Ni estas propuestas,  ni renovación de unidades anunciada por el  Secretario de Gobierno García Quiroz,  atienden la esencia del conflicto. Mientras que cada taxibus y camión sean el negocio particular de alguien y la base de la jornada de trabajo sea el número de vueltas que da sobre su ruta la unidad, no podremos iniciar el replanteamiento que han logrado en el D.F., León, Bogotá o Curitiba. Si se puede,  solo hay que perderle el miedo a aquellos que defienden su status quo, por encima del interés de todos los queretanos. En los próximos meses veremos si hay un operador político que de la talla o si  como los que estuvieron antes, se decide dejar este gran tema para alguien más valeroso o más suicida,  pensarán algunos.  
En otro tema  no menos importante, la próxima puesta en funcionamiento del Acueducto II  debe impulsar, a su vez,  nuevas inversiones en materia de reciclaje y saneamiento de agua, pues la llegada de todo ese caudal,  no puede ni debe relajar  a la CEA sobre el tema de la recuperación del acuífero bajo la Ciudad Capital. Venga pues el 2011…
P.D.: Queridos Melchor, Gaspar y Baltazar, les pedimos concordia para que el Acueducto II deje a todos satisfechos y ya no nos cueste más dinero. Les pedimos turistas y ejecutivos para que el Centro de Convenciones efectivamente valga la pena.  Contratistas aplicados para que ni el Distribuidor Constituyentes de 1917 ni  el Querétaro Capital disloquen la Ciudad. Y por último, generosidad entre nuestra clase gobernante para que aun con los  rejuegos partidistas permitan que los presupuestos se unan a favor de la población en obras útiles.  Ahí les dejo unas galletas y pastura a sus celebres vehículos.  

¿Pugna Inminente? (tercera y última parte)

Por Gabriel Ballesteros Martínez

Para que se de una verdadera reforma y no solo una pugna de intereses que al encontrar su propio y particular equilibrio, decidan nada más darle una “manita de gato” al Código Urbano, necesitamos que el próximo debate legislativo incluya ideas que reparen el confortable desorden actual y sometan, desde sus cimientos, la ley a un nuevo enfoque para el desarrollo urbano sustentable de las ciudades del Estado de Querétaro. La base, por tanto, debe ser el interés público.

Agradecido por muchos comentarios a las dos primeras entregas de esta serie, en esta tercera y última parte dejo de revisar la historia y criticar la actuación de los servidores públicos, entre los que en algún momento me encontré, para proponer algunas ideas concretas:
Una ciudad chaparra y extendida nos sale muy cara. Darle agua, luz, seguridad y limpieza a una mancha urbana que en promedio habitamos 50 personas por hectárea, es obligadamente un reto diario para las administraciones municipales. Hoy tenemos casi 20,000 hectáreas integradas a la zona metropolitana de la Ciudad de Querétaro; por tanto, debemos ajustar la ley para incentivar fiscalmente y dentro de los esquemas de planeación, el relleno de los vacios urbanos, antes que la integración de más parcelas y, asimismo, favorecer la verticalidad del desarrollo, edificando en tres o cuatro pisos cuando menos y con una mezcla de tipos de uso de suelo en cada edificio.
Es muy importante generar una política de suelo. Mediante la ley debemos incidir en el mercado inmobiliario para desacelerar, que no eliminar, el tipo de desarrollo que pretende imitar el suburbio americano. Ellos mismos curiosamente, están renunciando a él y a los terceros pisos de su “jayweys”. Por qué no pensar en vez de un incipiente jardín de 2 x 3 por familia, en parques de barrio, plazas y generosas áreas verdes con instalaciones recreativas y deportivas comunes de calidad. Para lograr esto y fomentar un mejor uso del elemento suelo, debemos integrar a nuestra legislación la “transferencia de potencialidad”, que en cristiano se trata de una idea que permite balancear el uso del suelo “pasándole” a los suelos vecinos de aquel infra utilizado, la capacidad de ser edificados sumando la intensidad que el otro desaprovechó.
Dentro de este subtema de la reforma, es necesario establecer las normas necesarias para que el Estado destine recursos públicos para la compra de reservas territoriales, de tal forma que el suelo que sigue por incorporarse a la urbe, no sea susceptible de especulación. La creación de una Bolsa (pública) de Suelo Urbanizable, permitirá que nadie tenga la tentación de “engordar” suelo aprovechando el dinero de los queretanos para habilitarlo y después de un tiempo llevarse la plusvalía sin trabajar.
Otra idea que merece impulso es la regeneración urbana. Rescatar las construcciones que ya sirvieron y reconstruir donde ya está la infraestructura, donde ya existe una red, donde ya está el transporte, es una estupenda oportunidad de negocio y asimismo favorece la oportunidad de cambiar la fisonomía de un barrio. Con incentivos de obra pública y facilitación de cierto tipo de crédito, podemos volver atractivo este modelo y así regresarle su valor a muchos suelos, al tiempo que podría desarrollarse de manera mejor el entramado social en muchas zonas.
En esta revisión se tiene que lograr un Código Urbano capaz de hacerse cumplir. Así como es imperioso que los asentamientos irregulares no sigan multiplicándose, es imperioso que la gente tenga la capacidad de detener edificaciones peligrosas o que atenten contra nuestro Derecho a la Ciudad, del que ya hablaremos. La conformación de una Procuraduría del Desarrollo Urbano podría garantizar que todos en lo colectivo o alguien en lo individual, ejerza su condición de tercero perjudicado; condición que podemos adoptar cualquiera y que significa una visión muy urbana de la convivencia. Así como no se valen las oposiciones vecinales a ultranza (contra gasolineras o escuelas por ejemplo), tampoco podemos permitir que el interés de alguien atente contra el valor del suelo de los que ya viven ahí.
La nueva ley deberá también incentivar la peatonalidad y la accesibilidad, estableciendo la obligación de que al momento de autorizar los proyectos inmobiliarios, se garanticen banquetas amplias y seguras. Asimismo que se edifique con infraestructura que apoye a quienes por edad o un problema de motricidad necesitan rampas, elevadores o un distinto tipo de señales, que integre el lenguaje braille por citar un ejemplo.
Otro aspecto deseable de la intervención al Código Urbano, es eliminar trámites y mejorar los esquemas de control y diseño urbano. Una alternativa para lograr este objetivo es incorporar a los profesionistas independientes como certificadores. Ya bien con un modelo a través de los colegios de arquitectos e ingenieros o bien, en un esquema como el que tiene Catastro con los valuadores, de tal manera que se impulse un ágil sistema de revisión de proyectos y autorizaciones para que, de paso, logremos homogeneidad de criterios, fomento a la creatividad y corresponsabilidad. De esta manera, hacer ciudad sería un asunto público y no solo gubernamental.
Por último, aun contra la resistencia comercial, debemos volver a diseñar las ciudades como antes, es decir en barrios. Que todo lo que necesitamos nos quede cerca. La ley y los reglamentos municipales que surjan después, deben privilegiar continuidad del entramado urbano, premiando fiscalmente la creación de fraccionamientos y castigando la desconexión que producen los condominios cerrados. La idea es que todos ganemos: que los inversionistas puedan hacer buenos negocios; que la gente utilice lo mejor posible su crédito inmobiliario comprando una buena casa; que el gobierno gaste el dinero público no para encarecer suelos sino para conectar las comunidades; que tengamos acceso inmediato al transporte público de calidad y que nuestros espacios de convivencia pública estén cerca, sean seguros y atractivos. El nuevo urbanismo parece encontrar su lugar hacia ciudades sustentables financiera y socialmente responsables. Estas son solo algunas ideas con las que podría darse un vuelco en la forma de hacer ciudad. Usted qué opina?…
P.D. No hay que tenerle miedo a una consulta pública seria. Si el trabajo mismo para construir el proyecto de iniciativa de ley no se hace de manera transparente, consultando efectivamente a los actores y destinatarios del Código Urbano, pueden enturbiarse las genuinas intenciones de la reforma. Si al Titular del Ejecutivo le suben un proyecto frio, sin cabildeo con la sociedad y lo quieren envolver en un capelo haciéndole creer que todo mundo estará de acuerdo en la iniciativa, en un ambiente “controlado”, le van a hacer un flaco favor pues podrían caminar sobre las huellas de una pugna inminente.

Pugna inminente (segunda parte)

Por Gabriel Ballesteros Martínez
¿Dónde estamos?


En esta segunda parte analizaremos lo que pasó en Querétaro después de la reforma al Artículo 115. Del año 2000 para acá hay datos, cifras y anécdotas dignas de revisar para entender donde estamos.


La reforma, revolucionaria por si misma, se mezclo con la nueva realidad local que trajo la alternancia. El inicio del primer gobierno estatal panista, significó una dura prueba para las relaciones entre los niveles de gobierno. En 2001 obligada constitucionalmente, la LIII Legislatura del Estado que de facto encabezaran Julio Sentíes (PAN), Marco Antonio León (PARM) y Enrique Becerra (PRD), reformó la Ley Orgánica Municipal traduciendo el espíritu del nuevo 115 a la realidad queretana. Se pensó que había quedado muy bien, sin embargo, semanas después de su publicación, cinco municipios impulsados por un grupo de abogados comandados por Arturo Maximiliano García Pérez (hoy Director del IMPLAN y entonces Secretario del Ayuntamiento) interpusieron una controversia constitucional y la ganaron. La sentencia de la Suprema Corte declaró –exclusivamente para los cinco demandantes– nulos más de 90 artículos de la Ley; entre ellos, el 80° que obliga a los municipios a pedirle permiso a la Legislatura para enajenar sus bienes. Sin este freno en 2009, fue posible la venta de cientos de terrenos que se le habían donado para área verde y equipamiento para cubrir deuda y pagar nómina en el Municipio de Querétaro. Están por verse las consecuencias de esta delicada decisión y de esto comentaremos en otra entrega.

Mención relevante y positiva merece Antonio Juan José Gutiérrez Álvarez, Secretario del Ayuntamiento tanto de Rolando García como de Armando Rivera, quien supo llenar los huecos de nuestra añeja legislación urbana en relación a las nuevas leyes ambientales y el nuevo 115. Noches en vela se pasaba Toño remendando para sustentar las decisiones de los dos cabildos que ayudó a funcionar, impulsando el aterrizaje de las nuevas funciones municipales… lo que logró en ocasiones, hasta suavemente.

Querétaro, San Juan del Río, Corregidora y El Marques afrontaron cada cual a su manera la robusta condición de mandones de la fiesta, como se dijera entre los taurinos. El gobierno estatal cumplió y se firmaron convenios de transición que ya no se renovaron en 2003 pues al probar la miel del poder sobre el suelo, ya a nadie le gustó seguir de la mano tutora de la S.D.U.O.P.

En lo administrativo las direcciones de desarrollo urbano se fortalecieron con más personal y aparecieron en la estructura organizacional de los municipios las Secretarías de Desarrollo Sustentable. Se diseñaron formatos, modelos de inspección y se gestaron tímidamente mecanismos de tasación inmobiliaria ante la ausencia de un modelo caduco en el Código Urbano actual; Querétaro reclamó el Catastro y mejor se lo concedieron ante la amenaza de que también quería el control municipal del agua. Por lo que ve a lo financiero, aumentaron los ingresos propios considerablemente pero también las demandas de particulares y empresas, que vieron irse el impuesto predial hasta 500% para arriba. Ser Regidor se volvió más interesante que ser Diputado y todavía mejor en la Comisión de Desarrollo Urbano.

La facultad para realizar la modificación del uso del suelo y la planeación a escala municipal “tomo por sorpresa” al nivel estatal de gobierno. Los ayuntamientos tomaron decisiones, habilitaron suelos a la urbe y el Gobierno del Estado no encontró fácilmente la manera de frenar la presión, particularmente sobre la Comisión Estatal de Aguas. El “boom” del suelo ejidal circundante a la zona metropolitana trastocó todo orden concebido hasta entonces. En este contexto, la administración loyolista atinadamente creó el Comité de Factibilidades, dependencia emergente para el control del precioso líquido a fraccionamientos y condominios. Sin agua no hubo suelo aunque estuviera aprobado.

Más tarde, en el Gobierno de Francisco Garrido, a alguien se le ocurrió los inefables “dictámenes de ratificación”, con los cuales se controlaba a los presidentes municipales, especialmente a Armando Rivera, a través de la S.D.U.O.P. Instrumento inconstitucional que sin sustento alguno “recalificaba” las decisiones del cabildo para frenar cambios de uso de suelo aprobados legítimamente por los municipios. Sin dictamen no había publicación en la Sombra de Arteaga y el Registro Público de la Propiedad no inscribía. Nadie se atrevió a interponer amparos so pena de no recibir agua. Y sin embargo, seguimos creciendo…

El desarrollo de la mancha urbana de la Ciudad de Querétaro y de San Juan del Río tomo un ritmo vertiginoso. Para el año 2002, el Municipio de Corregidora dejaba su condición eminentemente rural presentando el índice de crecimiento sostenido más intenso del país hasta 2007. Algo similar a lo que enfrenta hoy El Marques o a lo que vivió San Juan del Río durante los años de la industrialización. Fenómeno que podría repetir Pedro Escobedo, Ezequiel Montes y Cadereyta muy pronto, quienes con la ampliación de la carretera a la Sierra Gorda podrían crecer con los mismos riesgos si la Ley no cambia y mejora.

Otra anécdota curiosa la protagonizó el Ayuntamiento de Querétaro 2003-2006 cuando aprobados los nuevos planes de desarrollo delegacionales, en votación unánime, el Gobernador Garrido decidió no publicarlos, aplicándoles un veto de bolsillo temporal para después –“bien revisados”– liberarlos en el siguiente trienio ya con Manuel González en los controles del Municipio (2008).

En nuestros actuales planes, se puede apreciar claramente como la rectoría de la planeación del desarrollo urbano, se ha desplazado de riesgosa y fragmentada manera a los ayuntamientos, sin una visión general del desarrollo. Tenemos 18 visiones locales en pugna eminente todos los días a una velocidad de vértigo. Hoy, como sea que cada tres años se de la configuración política de Querétaro, la figura municipal reclama, fuerte o suave, el reconocimiento de su libertad, frecuentemente transfigurada en un concepto erróneo de “autonomía”.

De 2000 a la fecha hemos tenido cuatro secretarios estatales de Desarrollo Urbano, Luis Vazquez, Alfonso Ramos, José Luis Covarrubias y ahora Sergio Chufani. Cinco secretarios municipales encargados del tema: Rogelio Rodríguez, Gerardo Vega, Vicente Suárez, Ricardo Alegre y ahora Marco Del Prete; comunes a todos de algún modo, los directores Fernando González y Miguel Angel Bucio. En 12 años nos gastamos cerca de diez mil millones de pesos en obra pública. Se hicieron parques bicentenarios, ciudades de las artes, puentes, terceros pisos, boulevares, anillos periféricos y acueductos pero muchos queretanos afirman que no vivimos más cómodos ni mejor conectados.

Tenemos más o menos 650 asentamientos irregulares, tan solo 258 en el Municipio de Querétaro y de esos más de 40 tan solo en la Delegación Epigmenio González. 100 mil queretanos no tienen una escritura. Más de 200 colonias permanecen sin entrega recepción. Cerca de 14 mil hectáreas se habilitaron al desarrollo, mientras tímidamente se construyeron 20 edificios de más de cuatro pisos. Con estas cifras y con estos datos se prefirió no modificar el Código aun teniendo un proyecto aceptable de la LIV Legislatura… ¿Porqué?

En síntesis, el contenido del Código Urbano no solamente no fue (ni es) capaz de crear homogeneidad entre los estilos de gobierno de cada municipio; evidentemente esa no es su función. Su aspiración como norma deberá ser la unificación de criterios entre el Estado y sus municipios; consolidar un verdadero modelo de planeación democrática y de ordenación de territorio; precursor de seguridad jurídica a los inversionistas y modelo que prodigue solidaridad, equidad e inclusión para todos los habitantes de nuestras ciudades. Asimismo debe ser una herramienta que frene la abrumadora urgencia con que tratamos el recurso suelo y la especulación.

P.D. El Estado mexicano no puede claudicar en su función de dirigir el desarrollo urbano, turnando solo a los empresarios la delicada responsabilidad de decidir la Ciudad. Más o menos así se expresó el Dr. Alfonso Iracheta Cenecorta en el Seminario Fundacional de FOROPOLIS, nueva organización de empresarios, académicos, consultores y estudiosos del urbanismo y la planeación por una política de estado para las ciudades mexicanas. Felicidades a todos los fundadores, será seguramente para el bien de nuestro país.

¿Pugna Inminente? (primera parte)

Por Gabriel Ballesteros Martínez

 

El Estado de Querétaro se está preparando para un debate que puede significar una pugna inminente si no se cuidan los distintos aspectos tanto de legitimación política como de técnica legislativa que amerita el alumbramiento de un nuevo Código Urbano para el Estado de Querétaro.

En esta primera de dos o quizá tres partes, revisamos como andan las cosas antes de que inicie el debate por una nueva legislación urbana. Siendo un histórico momento, nuestros diputados habrán de tejer muy fino y evitar fracasar por sexta vez en el intento.

Puede decirse que el carácter del Municipio Libre del siglo XXI camina hacia su consolidación. Su plena madurez depende de muchos factores; algunos concernientes al sector público; los más, relativos a la nueva concepción de ser ciudadano. La reforma de 1999 al Artículo 115 de nuestra Constitución fue resultado de un extenso debate nacional en el contexto de una de las tareas públicas y gubernamentales que aun siguen su curso: la descentralización política y administrativa que se impulsara en el periodo de gobierno de Miguel de la Madrid, sobre la cual Acción Nacional (en la voz del Jefe Diego) juagaría un papel determinante. Hay que revisar ese pasado para entender con claridad cuál era efectivamente el alcance de la “emancipación” municipal concebida y cual es efectivamente, el tamaño de aquella concedida o más bien, arrebatada en algunos casos, por nuestros ayuntamientos.

La reforma constitucional facultó a los municipios en los términos de las leyes federales y estatales para controlar el suelo, lo que hasta entonces le tocaba al Gobernador. En esta nueva “mayoría de edad”, a partir del año 2000 los ayuntamientos comenzaron a formular, aprobar y administrar sus planes de desarrollo urbano; comenzaron a crear y administrar reservas; comenzaron, sin preguntarle al Estado a otorgar licencias y permisos. Lo grave del caso es que muchas o casi todas estas nuevas atribuciones municipales, no tienen tope en nuestro actual ordenamiento y sin un Instituto de Planeación cada Municipio se diseña a sí mismo; incluso, pueden elegir si le hacen caso a las “sugerencias” de la autoridad estatal del desarrollo urbano. El crecimiento se da al arbitrio de fuerzas político económicas que no siempre van de la mano con lo que más nos conviene a todos.

Desde el inicio del siglo, nuestro Código Urbano comenzó a demostrar la flacura de su contenido pues la inconstitucionalidad de muchos de sus artículos amenaza su eficacia. Al día de hoy, muchas de las atribuciones municipales se ejercen sin control por parte del Estado ya que el Código Urbano es ambiguo o no contempla la forma como deben coordinarse muchas de estas decisiones. Está por verse con que tanta suavidad permitirán los actores municipales y estatales que este esquema se adapte a la realidad constitucional pero sobre todo, que se equilibre en el ámbito de la política real, pues por un lado a algunos confundidos les parece que este estado de cosas es mejor que prevalezca y por otro, fuerzas extremistas querrían utilizar el escenario para cobrar facturas.

¿Cómo llegamos hasta aquí? ¿Cómo llegamos al punto de que el gobierno estatal sienta la urgencia de entrar al ajuste de estas atribuciones y a la arriesgada (pero indispensable) tarea de meter a todos los actores del desarrollo urbano y particularmente a los ayuntamientos en cintura? Parece que es sencillo el diagnóstico: el abuso, el descontrol y la discrecionalidad con que se tomaron muchas decisiones en el pasado reciente han puesto en riesgo nuestras ciudades.

En el debate para reformar el 115 se alegaba que el Municipio habría de pasar a ser el eje estratégico administrativo; que pasaría de mero gestor y “maistro de obras” a decisor y responsable. Hoy muchos de nuestros municipios han crecido si y se han desarrollado en lo administrativo, pero tienen deudas y severos problemas para financiar las ciudades que han autorizado, quizá con malas decisiones. Habrá que ver con que disposición se sientan a la mesa cuando les digan que muchas de las atribuciones que han ejercido alegremente serán acotadas y al mismo tiempo habrá que ver como se plantean los equilibrios pues la Constitución es clara y a ellos les toca el suelo. Los ciudadanos no queremos ver una pugna por el control del suelo y del agua, esperamos un debate de altura con una visión de estado y de futuro.